Prólogo
L
a primera y ya lejana versión de
Doce Tesis
nació en 1980 como
un capítulo de otro libro
1
, y quiso ser un fogonazo que en un
golpe de vista diera en el centro de la diana, dejando lo accesorio.
El lector dirá si el flash y la frescura se han mantenido. Ahora hay
nueva materia y nuevas cuestiones —de ahí esta renovada versión,
con nuevas aportaciones— porque las cosas están cambiando muy
rápido, aunque no siempre hay nuevas respuestas, pues la vida es así.
Continúa siendo un trabajo heterodoxo y discutible, en el
que no se sigue a ninguno de los grandes maestros que últimamente
se han pronunciado sobre la política: Beck, Habermas, Bauman ni,
menos aún, Foucault y otros como él; aunque coincidamos con algu‑
nos de sus muy agudos diagnósticos. Continúa pretendiendo ser un
libro teórico, histórico, «literario» y no «científico», con un esfuerzo
por buscar siempre y en todo el razonamiento de sentido común y
por recurrir a las explicaciones más elementales y las palabras más
sencillas. Está escrito, al igual que antes, desde la teoría jurídica y
política, y no desde la sociología ni la politología, lo cual puede ser un
inconveniente para unos, aunque también una ventaja para otros.
Huelga decir que el libro sólo trata de algunos de los problemas de la
Política, y ello no sólo por su tamaño, sino porque no se ha intenta‑
1
Llano, Ballesteros, Choza, Lucas y Pereira Menaut,
Ética y Politica en la
Sociedad Democrática,
Madrid, págs. 127‑165. Más tarde se convirtió en libro.
Tuvo sucesivas versiones en España y Portugal, antes de publicarse enMéxico
en 2000 y 2008.




